Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Fukui, en Japón, ha identificado un posible vínculo entre ciertos ácidos grasos en la sangre del cordón umbilical y el desarrollo del trastorno del espectro autista (TEA). Este hallazgo podría significar un avance decisivo en el diagnóstico temprano, la comprensión de sus causas biológicas y, a futuro, posibles medidas preventivas durante el embarazo.

Un hallazgo prometedor: la conexión entre el cordón umbilical y el autismo
El estudio ha encontrado una asociación significativa entre niveles de ácidos grasos dihidroxilados (diHETrE) presentes en la sangre del cordón umbilical y síntomas posteriores de autismo. Publicado en la revista Psychiatry and Clinical Neurosciences, analizó muestras de sangre de 200 recién nacidos, que luego fueron evaluados a los seis años para detectar posibles síntomas del TEA y su funcionamiento adaptativo.