Paso a paso:
Llena un recipiente pequeño con agua tibia (no caliente).
Añade de 1 a 2 cucharadas de sal marina natural.
Remueve hasta que se disuelva por completo.
Remoja tus pies de 10 a 15 minutos.
Relájate: puedes leer, escuchar música suave o simplemente respirar profundamente.
Sécate los pies suavemente (no es necesario enjuagar).
Vete a la cama.