Frecuencia ideal: 3 o 4 veces por semana.
Con el tiempo, muchas personas lo convierten en su momento favorito del día.
¿Por qué es tan efectivo el remojo de pies?
Los pies contienen miles de terminaciones nerviosas conectadas con todo el cuerpo.
El agua caliente ayuda a:
Abrir los poros
Mejorar la circulación sanguínea
Provocar una sensación de relajación
Al mismo tiempo, los minerales de la sal se absorben suavemente por la piel, lo que promueve una sensación general de bienestar.
Beneficios reportados por muchas personas
Quienes incorporan este ritual a su rutina nocturna suelen notar:
Mejor conciliación del sueño
Menos despertares nocturnos
Menos dolor al despertar
Piernas más ligeras