El café es una de las bebidas más consumidas del mundo y su historia está llena de tradición, comercio y cultura. Su origen se remonta a las regiones montañosas de Etiopía, donde, según relatos populares, se observó por primera vez el efecto estimulante de sus granos. Con el tiempo, su consumo se extendió hacia la península arábiga, donde comenzó a cultivarse y comercializarse de forma organizada.
Durante siglos, el café se convirtió en una parte esencial de la vida social en el mundo árabe, especialmente en lugares como Yemen y Turquía, donde las primeras cafeterías se transformaron en espacios de conversación, intercambio cultural y debate. Más adelante, el café llegó a Europa a través de rutas comerciales, y desde allí se expandió rápidamente a América y el resto del mundo.
Hoy en día, el café es una industria global con una enorme variedad de tipos y métodos de preparación. Entre las variedades más conocidas destaca el Arábica, apreciado por su sabor suave y aromático, y el Robusta, que contiene más cafeína y tiene un sabor más fuerte y amargo. Estas dos especies son la base de la mayoría de las mezclas comerciales.