En este artículo vas a conocer las 5 zonas que más se descuidan y cómo podés cuidarlas correctamente con rutinas sencillas que cualquiera puede aplicar.
1. El ombligo: pequeño, pero muy olvidado
Puede sonar extraño, pero el ombligo es un lugar donde se acumulan:
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piel muerta
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sudor
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restos de jabón
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pelusa de la ropa
Como es un lugar húmedo, cálido y poco ventilado, las bacterias pueden multiplicarse más fácilmente. En estudios sobre el “microbioma” humano se ha observado que el ombligo contiene una variedad muy amplia de microorganismos, lo cual es normal, pero solo se vuelve un problema si hay irritación, mal olor fuerte o secreción.
Cómo limpiarlo correctamente
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Usá un hisopo con agua tibia y jabón suave.
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Limpiá despacio, haciendo círculos, sin presionar demasiado.
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Asegurate de secar bien después, porque la humedad es lo que más favorece irritaciones.
Si hay enrojecimiento persistente, olor intenso o secreción, lo recomendable es consultar.
2. Detrás de las orejas: un clásico que pasa desapercibido
Detrás de las orejas se acumulan:
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sebo (grasa natural de la piel)
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polvo
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restos de productos para el pelo
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humedad atrapada
Si no se limpia bien, puede aparecer olor desagradable, irritación y descamación.