El invierno está aquí y con él su cortejo de afecciones más o menos benignas, bajones de energía y descensos de la forma física a menudo frecuentes. Esta época del año somete muy a menudo a nuestro sistema inmunitario a una dura prueba. Afortunadamente, existen numerosas plantas capaces de estimularlo y reforzarlo para limitar el consumo de medicamentos más “convencionales”. Muy eficaces, quizá no impidan que enfermes, pero te ayudarán a recuperarte más rápido. Aquí tienes 7 plantas que conviene tener siempre en la cocina. (5/7)
4. El tomillo.
El tomillo es una planta aromática muy apreciada en la cocina mediterránea. Su uso se ha extendido a lo largo de las épocas. Sin embargo, ya en la Edad Media se utilizaba para alejar ciertas enfermedades. Consumido principalmente en infusión, posee propiedades descongestionantes muy útiles en caso de resfriado o gripe. También existe en forma de aceite esencial.
El invierno está aquí y con él su cortejo de afecciones más o menos benignas, bajones de energía y descensos de la forma física a menudo frecuentes. Esta época del año somete muy a menudo a nuestro sistema inmunitario a una dura prueba. Afortunadamente, existen numerosas plantas capaces de estimularlo y reforzarlo para limitar el consumo de medicamentos más “convencionales”. Muy eficaces, quizá no impidan que enfermes, pero te ayudarán a recuperarte más rápido. Aquí tienes 7 plantas que conviene tener siempre en la cocina. (6/7)
5. La cúrcuma.
Compuesta por curcumina, un principio activo con múltiples virtudes, la cúrcuma es un alimento medicinal reconocido. En efecto, hace mucho más que eliminar todo tipo de toxinas. Refuerza el sistema inmunitario, haciéndolo más capaz de combatir las infecciones. Además, su alto contenido en vitaminas E y C, así como en compuestos antioxidantes, la convierte en una aliada de elección para luchar contra las infecciones. Comercializada en polvo o en forma de cápsulas, combina bien con tus platos o, por ejemplo, con leche.
