El invierno está aquí y con él su cortejo de afecciones más o menos benignas, bajones de energía y descensos de la forma física a menudo frecuentes. Esta época del año somete muy a menudo a nuestro sistema inmunitario a una dura prueba. Afortunadamente, existen numerosas plantas capaces de estimularlo y reforzarlo para limitar el consumo de medicamentos más “convencionales”. Muy eficaces, quizá no impidan que enfermes, pero te ayudarán a recuperarte más rápido. Aquí tienes 7 plantas que conviene tener siempre en la cocina. (3/7)
2. El ajo.
Imprescindible en nuestras cocinas, el ajo no se utiliza solo por el sabor que aporta a los platos. Es literalmente una planta milagrosa que encierra numerosas virtudes. Este pequeño diente blanquecino es, en efecto, antiinflamatorio, antibacteriano, antimicrobiano, antifúngico, etc. Un concentrado de principios activos que debe consumirse crudo o ligeramente cocido, ya que completamente cocido pierde gran parte de su eficacia.

El invierno está aquí y con él su cortejo de afecciones más o menos benignas, bajones de energía y descensos de la forma física a menudo frecuentes. Esta época del año somete muy a menudo a nuestro sistema inmunitario a una dura prueba. Afortunadamente, existen numerosas plantas capaces de estimularlo y reforzarlo para limitar el consumo de medicamentos más “convencionales”. Muy eficaces, quizá no impidan que enfermes, pero te ayudarán a recuperarte más rápido. Aquí tienes 7 plantas que conviene tener siempre en la cocina. (4/7)
3. La flor de saúco.
El consumo de las bayas de saúco se remonta al Neolítico. Dotadas de numerosas propiedades antivirales y antiinflamatorias, ayudan a aliviar pequeñas dolencias del día a día. La flor de saúco puede consumirse en infusión, pero también en forma de jarabe o de caramelos. Los gummies están hoy en día muy de moda y se presentan como agradables gomas para masticar; así que, si encuentras algunos a base de saúco, no dudes en probarlos.
