La lengua es uno de los órganos más sensibles y visibles del cuerpo. Por eso, cuando aparecen grietas, manchas rojas o zonas irregulares, muchas personas se preocupan pensando que se trata de una enfermedad grave.
Sin embargo, en muchos casos se trata de lengua fisurada, dos alteraciones bastante comunes y generalmente benignas. Aquí, te explicaremos qué significa tener estas alteraciones en la lengua, por qué aparecen y cómo cuidarla para evitar molestias.
La lengua fisurada (también llamada lengua agrietada) es una condición en la que aparecen surcos o grietas en la superficie de la lengua. Estas fisuras pueden variar en profundidad y extensión, dando un aspecto irregular o “partido”.
En la mayoría de los casos, esta condición es benigna y no causa dolor ni problemas de salud, aunque su apariencia puede resultar llamativa.
lgunas personas nacen con esta característica o la desarrollan con el tiempo. Las grietas pueden atrapar restos de alimentos o bacterias, lo que en algunos casos provoca irritación o mal aliento si no se mantiene una buena higiene oral.
La lengua geográfica es otra alteración relativamente común. Se caracteriza por manchas rojizas y lisas en la superficie de la lengua, rodeadas por bordes ligeramente elevados.
Se llama “geográfica” porque estas manchas cambian de forma y posición, pareciendo mapas o continentes sobre la lengua. Aunque puede causar preocupación, esta condición no es cancerosa ni peligrosa para la salud, y muchas personas ni siquiera presentan síntomas.