El problema: buscamos el bienestar, pero olvidamos lo que ya poseemos. Muchos sentimos lo mismo: anhelamos sentirnos más ligeros, digerir mejor, reducir la inflamación diaria y tener energía más estable. Pero no siempre queremos complicarnos la vida con rutinas interminables o cambios drásticos. Y después de los 45, el cuerpo suele necesitar más paciencia y constancia. A menudo olvidamos que, en nuestra búsqueda de «nuevas soluciones», desechamos cosas que ya tenemos en la cocina. El hueso de aguacate es un ejemplo perfecto: está ahí todas las semanas y termina directo a la basura. ¿Y si, en lugar de tirarlo, nos recordara que podemos adoptar buenos hábitos alimenticios con algo sencillo? No prometo milagros, sino un método. Y este método empieza por comprender qué es realmente esta infusión.
¿Qué es la infusión de hueso de aguacate y por qué es tan fascinante?
El té de hueso de aguacate se prepara con el hueso (normalmente lavado, seco y picado). Suele ser de color marrón claro o ámbar, con un aroma tostado y un amargor que a algunas personas les gusta y a otras les cuesta tolerar. Y aquí está el punto importante: que algo sea «natural» no significa que sea seguro ni ideal para todos.