
A continuación, te presentamos un análisis de las seis posturas más comunes al dormir y lo que podrían decir sobre vos. Observá cuál es la que adoptás con mayor frecuencia y descubrí qué rasgos podrían estar reflejando.
1. Boca abajo: la posición de caída libre
Quienes duermen boca abajo, con los brazos extendidos alrededor de la almohada, suelen ser personas abiertas, audaces y con mucha energía. Les gusta tener el control sobre las situaciones y no toleran demasiado bien las sorpresas o los imprevistos.
Aunque por fuera pueden proyectar una imagen de dureza o seguridad, en el fondo son sensibles a las críticas y les afecta lo que los demás piensan de ellas. Es una postura vinculada con personalidades espontáneas y algo impulsivas.
2. Posición fetal completa
Dormir totalmente encogido, con las rodillas pegadas al pecho, es una de las posturas más protectoras que existen. Refleja una necesidad de seguridad y confort emocional.
Las personas que eligen esta posición pueden aparentar ser duras o difíciles de tratar al comienzo, pero en realidad esconden un corazón bondadoso y sensible. Les cuesta abrirse y confiar en gente nueva, pero cuando lo hacen, se convierten en amigos extremadamente leales y comprometidos.