Preparar la crema base
Comienza colocando la leche condensada en un bol grande. Añade las dos tarrinas de crema para batir y mezcla bien con un batidor manual o una espátula hasta obtener una crema homogénea, suave y sin grumos.
Esta crema será la base del postre, aportando dulzura, suavidad y ese toque irresistible que se deshace en la boca. Reserva mientras preparas el montaje.
Montar las capas del postre
El montaje es sencillo, pero clave para un buen resultado.
- Elige una fuente rectangular o un refractario de vidrio.
- Coloca una primera capa generosa de la crema en el fondo.
- A continuación, añade una capa de galletas de leche.
Truco importante: Remoja ligeramente las galletas en leche antes de colocarlas. No las empapes demasiado; solo un segundo es suficiente para que queden suaves sin deshacerse.
Repite el proceso alternando capas de crema y galletas hasta terminar con una capa de crema en la parte superior. Presiona suavemente cada capa para que el postre quede bien compacto.
Preparar el ganache de chocolate
El ganache es el toque final que transforma este postre en algo realmente especial.
- Coloca el chocolate semidulce troceado en un recipiente resistente al calor.
- Derrítelo al baño maría, removiendo constantemente hasta que esté completamente fundido y brillante.
- Retira del fuego y añade el cartón de crema para batir.
- Mezcla suavemente hasta obtener una crema de chocolate lisa, sedosa y bien integrada.
Vierte el ganache aún tibio sobre el postre, distribuyéndolo de manera uniforme para cubrir toda la superficie.
Decoración opcional
Aunque el postre ya es delicioso por sí solo, la decoración siempre suma.