Si alguna vez ingresaste a un baño público, seguramente te llamó la atención un detalle que se repite en casi todos los lugares: las puertas de los cubículos no llegan hasta el suelo y dejan un espacio visible en la parte inferior. Aunque para muchas personas este diseño puede resultar extraño o incluso incómodo por la menor sensación de privacidad, lo cierto es que no se trata de una casualidad ni de un error de construcción.
Detrás de esta característica existen diversas razones relacionadas con la seguridad, la higiene, el mantenimiento, la accesibilidad y hasta el ahorro de costos. De hecho, este tipo de diseño es utilizado desde hace décadas en aeropuertos, estaciones de transporte, centros comerciales, hospitales, escuelas, universidades y edificios públicos de numerosos países.