Por estas razones son las que se recomienda comer ajo en ayunas.

Desde una perspectiva neurológica, algunos estudios han demostrado que puede ayudar a mejorar la memoria y la concentración. Esto se debe a su efecto antioxidante, que protege las células cerebrales del daño causado por el estrés oxidativo. Además, el ajo también contiene compuestos que promueven la desintoxicación hepática y la eliminación de metales pesados, lo que lo convierte en un valioso recurso para depurar el organismo de forma natural.

Finalmente, los compuestos azufrados del ajo, como la alicina, estimulan las defensas naturales del organismo al aumentar la producción de glóbulos blancos. Por lo tanto, es un suplemento eficaz para prevenir infecciones, especialmente durante los cambios de estación.

Para aprovechar al máximo sus propiedades, se recomienda consumir un diente de ajo crudo y pelado. Se recomienda picar o machacar el ajo, ya que esto libera alicina, su compuesto activo más potente. Idealmente, se debe consumir con un vaso de agua tibia de 15 a 30 minutos antes del desayuno. Quienes no les guste su sabor o experimenten molestias estomacales pueden consumirlo con una cucharada de aceite de oliva o tomar cápsulas de ajo desodorizado, disponibles en herbolarios y farmacias.

Leave a Comment