La historia suele repetirse así:
“Pensamos que era una migraña más”.
Pero no lo era.
Migraña y aneurisma pueden parecerse al inicio. Ambas pueden provocar dolor intenso, náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz. Esa similitud es lo que confunde. Sin embargo, el patrón del dolor marca la diferencia.
La migraña suele ser:
– Recurrente, con crisis similares entre sí
– De inicio progresivo
– Pulsátil
– Puede durar horas o días
– Muy incapacitante, pero sin riesgo vital inmediato
El aneurisma cerebral, en cambio, cuando se rompe o está a punto de hacerlo:
– Produce un dolor súbito, explosivo
– Alcanza su máxima intensidad en segundos
– Es descrito como “el peor dolor de cabeza de la vida”
– Aparece sin aviso y sin el patrón habitual del paciente