Para quedarse con su herencia.
Con su vida.
Y cuando intentó escapar…
la encerraron.
Demasiado tarde para ellos
Se escuchó una puerta arriba.
Voces.
—¡Está aquí!
Pero esta vez…
no estaba sola.
Ya había llamado a la policía.
Epílogo
Esa noche…
mi hija volvió a casa.
De verdad.
Y ellos…