Etapa 5: Envasar y conservar
Vierta la mermelada caliente en frascos de vidrio previamente esterilizados. Cierre bien los frascos y deje enfriar a temperatura ambiente. Una vez fríos, guarde los frascos en el refrigerador hasta el momento de consumir.
Variantes
Con dátiles o stevia: Si las manzanas utilizadas no son suficientemente dulces, puede añadir dos o tres dátiles triturados o una pequeña cantidad de stevia durante la cocción para potenciar el dulzor de la mermelada de manera completamente natural.
Con especias adicionales: Incorpore una pizca de cardamomo, clavo molido o jengibre fresco rallado junto con la canela para crear una mermelada con un perfil aromático más complejo y sofisticado.
Con otras frutas: Añada una pera madura o un membrillo a la mezcla de manzanas para enriquecer el sabor y obtener una textura aún más gelatinosa de manera natural gracias a la pectina que contienen estos frutos.
Versión con vainilla: Sustituya una de las ramas de canela por una vaina de vainilla abierta para una mermelada con un aroma más dulce y floral, ideal para acompañar postres y yogures.