Etapa 1: Preparar las manzanas
Lave bien las manzanas bajo el grifo con agua fría. Pélelas, retire el corazón y las semillas, y córtelas en trozos pequeños y regulares. Cuanto más pequeños sean los trozos, más rápida será la cocción y más homogénea quedará la mermelada final.
Etapa 2: Cocinar la fruta
En una olla grande, coloque los trozos de manzana junto con el zumo de limón, las dos ramas de canela y los 250 ml de agua. Mezcle bien y lleve a fuego medio. Cocine durante 30 a 40 minutos, removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera, hasta que las manzanas estén completamente blandas y hayan absorbido los aromas de la canela y el limón.
Etapa 3: Triturar la mezcla
Retire las ramas de canela de la olla. Con una batidora de mano o un procesador de alimentos, triture las manzanas cocidas hasta obtener una textura suave y homogénea. Si prefiere una mermelada con más cuerpo y textura rústica, puede dejar algunos trozos pequeños sin triturar completamente.
Etapa 4: Cocción final
Devuelva la mezcla triturada al fuego y cocine a fuego bajo durante 10 minutos más, removiendo constantemente para evitar que la mermelada se pegue al fondo de la olla. Esta etapa permite que la mermelada adquiera su consistencia final y concentre todos sus sabores.