Cuando una mujer no duerme lo que necesita, los efectos no son solo físicos:
– Mayor ansiedad e irritabilidad
– Dificultad para concentrarse
– Peor toma de decisiones
– Menor tolerancia emocional
– Sensación persistente de agotamiento mental
Muchas describen una combinación peligrosa: estar cansadas y nerviosas al mismo tiempo.
** No todo es biología: la carga invisible **
A esto se suman los factores sociales. En muchas mujeres, el descanso compite con:
– Trabajo remunerado
– Tareas domésticas
– Cuidado de otros
– Carga mental constante
Aunque duerman “las mismas horas” que un hombre, el cerebro no descansa igual cuando permanece en estado de alerta permanente.
¿Dormir más los fines de semana ayuda?
Dormir más puede aliviar la somnolencia, pero no borra completamente el déficit acumulado. Las funciones cognitivas, como la atención y el tiempo de reacción, tardan más en recuperarse que la sensación subjetiva de cansancio.