Preparación de la solución de sosa cáustica
En un recipiente separado de plástico grueso o vidrio resistente al calor, prepare cuidadosamente la solución de sosa cáustica. Vierta primero los 500 ml de agua, preferiblemente destilada o filtrada para evitar interferencias de minerales. La temperatura del agua debe ser ambiente para controlar mejor la reacción exotérmica que se producirá.
Agregue la sosa cáustica gradualmente al agua, NUNCA al revés, añadiendo pequeñas cantidades mientras remueve constantemente con una cuchara de plástico o madera. Esta operación debe realizarse en un área bien ventilada, preferiblemente al aire libre o junto a una ventana abierta, ya que se liberarán vapores que pueden ser irritantes.
La mezcla se calentará considerablemente debido a la reacción exotérmica. Mantenga una velocidad de adición lenta y constante, permitiendo que cada porción se disuelva completamente antes de añadir más sosa. El proceso completo de disolución debe tomar entre 15 y 20 minutos para garantizar una solución completamente homogénea.
Remueva continuamente hasta obtener una textura cremosa y uniforme, sin grumos ni partículas sólidas visibles. La solución debe alcanzar una consistencia similar a la de una crema espesa. Permita que la temperatura disminuya ligeramente antes de proceder al siguiente paso.