Hierva el Agua
Pon a calentar el agua en una olla pequeña o en un cazo. Deja que el agua llegue a ebullición para asegurar que excrete todas las propiedades de la albahaca en la infusión.
Infusión
Una vez que el agua esté hirviendo, apaga el fuego y agrega las hojas de albahaca. Cubre la taza o el recipiente con una tapa o un plato para permitir que las hojas suelten sus propiedades en el agua. Deja reposar durante 8-10 minutos, tiempo suficiente para que la infusión tome un buen sabor y todas las ventajas de la albahaca se integren en el agua.
Cuela y Disfruta
Tras el tiempo de reposo, cuela las hojas utilizando un colador para separar los restos de albahaca del líquido. Puedes beber la infusión tibia, idealmente 1-2 veces al día, siendo preferible consumirla en la mañana o en la tarde para aprovechar sus propiedades a lo largo del día.
Consejos para Mejorar tu Infusión
Si deseas darle un giro refrescante y delicioso a tu bebida, considera añadir unas gotitas de limón natural. Esto además de enriquecer el sabor, proporcionará un extra de vitamina C, beneficiando la salud de tus ojos y tu organismo en general. Recuerda que el uso moderado es clave: ¡menos es más!