Un hombre regresa a casa visiblemente muy, muy emocionado. Le explica a su esposa:
— ¡He presentado mi renuncia en la oficina y lo dejo todo! Me enteré de que en Tahití, cada vez que hacías el amor con una vahiné, ella te daba veinte euros. ¡Así que me voy!
Mientras prepara sus cosas, su esposa, con la mayor calma del mundo……
empieza, por su lado, a llenar una maleta.
Su marido le pregunta:
— ¿Qué haces?