Se llama piometra.
Y ocurre cuando el útero se llena de pus después del celo, especialmente en perritas que no están esterilizadas.
Al principio parece algo leve… pero por dentro, la infección avanza rápido y puede afectar todo su cuerpo.
Las señales pueden ser:
flujo con mal olor, decaimiento, fiebre, vómitos, abdomen inflamado o que tome mucha agua.
Pero lo más peligroso… es que a veces no hay ninguna señal visible.
Y mientras tú crees que está bien… la infección sigue avanzando.
Si no se atiende a tiempo, puede provocar una infección en la sangre o incluso la muerte.
La única forma segura de tratarla es con cirugía de urgencia.