La remolacha: un superalimento que cuida tu piel desde dentro
La remolacha, también conocida como betabel, destaca por su intenso color rojo, resultado de su alto contenido en betalainas, poderosos antioxidantes que ayudan a combatir el daño celular provocado por los radicales libres. Este efecto antioxidante es fundamental para retrasar el envejecimiento prematuro de la piel y proteger las células frente al estrés oxidativo.
Además, la remolacha es rica en vitaminas del grupo B, hierro, magnesio, potasio y ácido fólico. Estos nutrientes favorecen la oxigenación de la sangre y mejoran la circulación, permitiendo que los nutrientes lleguen de forma más eficiente a la piel. Una mejor circulación se traduce en una piel más luminosa, uniforme y saludable.
Aunque la remolacha no contiene colágeno de manera directa, su capacidad para estimular la producción natural de esta proteína la convierte en un ingrediente clave dentro de una alimentación orientada al cuidado de la piel.