4. Usar una viscosidad incorrecta
Cada motor necesita un tipo de aceite específico. Utilizar uno inadecuado puede afectar presión, consumo y protección interna.
5. No revisar el nivel periódicamente
Muchos motores consumen pequeñas cantidades entre servicios. Si baja demasiado, la lubricación se compromete.
6. Mezclar aceites sin necesidad
Aunque en emergencias puede hacerse, mezclar diferentes especificaciones no siempre es lo ideal.
7. No cambiar el filtro junto con el aceite
Un filtro saturado reduce la eficiencia del sistema y contamina el lubricante nuevo.
8. Exigir el motor en frío
Acelerar fuerte apenas se enciende el vehículo aumenta el desgaste cuando el aceite aún no circula completamente.
9. Confiar solo en luces del tablero
Cuando aparece una advertencia, el problema ya puede estar avanzado. La prevención siempre llega antes.
10. Elegir lo más barato sin verificar calidad
Un aceite deficiente puede parecer ahorro al principio, pero resultar costoso después.
Las condiciones severas cambian los intervalos reales
Muchos conductores no saben que manejar en tráfico intenso, calor extremo, calles polvorientas o recorridos cortos se considera uso severo. En esos casos, los intervalos de cambio suelen acortarse respecto a los ideales anunciados en publicidad.