Dulzura de Antaño: Leche Caramelizada con Maizena, el Postre de la Felicidad

La leche caramelizada con maizena se servía en tazas, vasos o pequeños cuencos, a veces decorada con un poco de canela, otras acompañada de una galleta simple. No hacía falta más. Era felicidad pura, sencilla y honesta.

En un mundo donde los postres modernos buscan sorprender con técnicas complejas, esta receta nos recuerda que lo verdaderamente memorable suele ser simple.

Ingredientes simples, resultado extraordinario

Una de las grandes virtudes de este postre es su lista de ingredientes corta y accesible. Nada rebuscado, nada difícil de encontrar. Solo productos básicos que, combinados con cuidado, dan lugar a una textura suave y un sabor delicado que enamora.

Ingredientes:

Cada uno cumple un papel fundamental. La leche aporta cremosidad y suavidad; el azúcar caramelizado brinda profundidad y ese tono dorado tan característico; la maizena da cuerpo a la preparación; el huevo refuerza la textura; y la vainilla envuelve todo con su aroma delicado.

Preparación paso a paso: cocinar con calma y cariño