Por qué la cebolla morada destaca entre los vegetales
La cebolla morada (también llamada cebolla roja o púrpura) va mucho más allá de aportar sabor a ensaladas o tacos. Su color intenso proviene de las antocianinas, pigmentos vegetales asociados a la actividad antioxidante.
Lo que realmente hace especial a la cebolla morada es su alto contenido de quercetina, un flavonoide ampliamente estudiado por su potencial apoyo metabólico y su acción antiinflamatoria.
Observaciones científicas sugieren que la quercetina y los compuestos sulfurados presentes en la cebolla pueden:
- Apoyar la sensibilidad a la insulina
- Retrasar la absorción rápida de carbohidratos
- Ayudar a regular los picos de glucosa después de las comidas
Estos efectos pueden darse a través de mecanismos naturales como:
- Inhibición de enzimas digestivas, como la α-glucosidasa
- Apoyo a la función pancreática
- Reducción del estrés oxidativo asociado al desequilibrio glucémico
👉 Nota importante: la cebolla morada contiene niveles más altos de quercetina que la cebolla blanca o amarilla, lo que la hace especialmente interesante para quienes buscan apoyo nutricional natural.