Sentir un dolor repentino en el pecho cuando estás completamente solo puede ser una de las experiencias más aterradoras que existen. Nadie quiere imaginarse en esa situación, pero la verdad es que puede pasarle a cualquiera. Y aunque lo ideal es prevenir, también es vital saber qué hacer si un infarto te sorprende sin compañía. Porque en esos momentos, cada segundo cuenta y tus decisiones pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Muchas personas creen que un infarto siempre llega como en las películas: un dolor desgarrador, la mano en el pecho y la persona cayendo al suelo. Pero en la vida real es distinto. A veces empieza con una molestia leve, una presión rara o incluso un cansancio extraño que no encaja con tu día. Y si estás solo, es fácil restarle importancia… hasta que la situación se complica.
Un infarto puede ocurrir en cualquier momento. Saber cómo actuar rápidamente puede salvar tu vida.