Paso a paso:
- Lava y seca bien las hojas de orégano. Asegúrate de que no queden restos de humedad.
- Tritura ligeramente las hojas para liberar sus aceites esenciales.
- Colócalas en un frasco de vidrio esterilizado hasta llenarlo aproximadamente a la mitad.
- Cúbrelas completamente con aceite de oliva.
- Cierra bien el frasco y guárdalo en un lugar cálido y oscuro durante 2 a 3 semanas.
- Agita el frasco suavemente cada día.
- Pasado el tiempo, cuela el aceite y guárdalo en una botella de vidrio oscura.
✅ Beneficios comprobados del aceite de orégano
- Potente antibiótico natural: El carvacrol y el timol combaten bacterias como E. coli, Salmonella y Staphylococcus aureus.
- Antifúngico: Eficaz contra hongos como la Candida albicans.
- Antiiflamatorio: Alivia dolores musculares y articulares.
- Antioxidante: Protege las células del daño oxidativo.
- Estimula el sistema inmunológico
- Favorece la digestión: Ayuda con la hinchazón, gases y digestiones lentas.
- Alivio respiratorio: Excelente para gripes, resfríos y congestión nasal.