Los estudios en la Universidad China de Hong Kong muestran que las cebollas (especialmente las rojas) pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol malo. Los estudios demuestran que consumir la mitad de una cebolla cruda al día puede ayudar a aumentar el colesterol HDL bueno en un 30%. Cebollino, ajo y chalotes también son efectivos. Todos provienen de la familia Allium.
Evita los coágulos de sangre que dan miedo
La rutina, un compuesto que se encuentra en grandes cantidades en las cebollas y las manzanas, podría ayudar a prevenir coágulos sanguíneos peligrosos, según un estudio publicado este año en el Journal of Clinical Investigation. La rutina inhibe la acumulación de plaquetas en las arterias y la generación de fibrina en las venas, ambos signos de coágulos sanguíneos.
Combatir el cáncer: beneficios de la cebolla para la salud
Los investigadores de la Universidad de Cornell compararon chalotes y 10 variedades de cebolla por su capacidad para combatir los radicales libres e inhibir el crecimiento celular. Entre otros hallazgos, el estudio de 2004 mostró que los chalotes tienen la mayor actividad antioxidante total y fueron muy efectivos contra las células de cáncer de hígado.
Aumenta el folato