Este es el nombre que recibe caminar descalzos sobre distintos tipos de suelo. Se trata de reconectar el cuerpo con las energías de la Tierra a través de nuestros pies que se convierten en una “puerta energética”.
Los pies cumplen el rol de receptores y distribuidores de electrones, una fuente de energía terrestre que favorece el equilibrio del sistema nervioso simpático el parasimpático. Ambos, son los dos grandes sistemas nerviosos autónomos que regulan nuestra vitalidad y nuestro sueño. Por algo se ha hecho popularmente famoso el dicho: “poner los pies en la Tierra”.
Caminar sobre arena mojada es un excelente ejercicio para el organismo y una verdadera sesión de reflexología plantar natural.
El calzado que utilizamos a diario ejerce una tensión sobre los pies que provoca dolores y deformaciones.

Una cura de caminata sobre arena caliente y húmeda, es muy útil para ejercitar las articulaciones y los músculos de los pies.