El pan del día anterior o ligeramente duro es ideal porque absorbe más líquido y no se deshace por completo, manteniendo cierta textura que hace que el budín sea más interesante al paladar.
Calienta la leche en una olla a fuego medio, cuidando que no llegue a hervir, ya que esto podría cambiar su sabor. Una vez caliente, viértela sobre el pan desmenuzado y deja reposar unos 10 minutos. Durante este tiempo, el pan absorberá toda la leche, creando una base cremosa que será la estructura principal del budín.
Este paso es fundamental: si la leche no se absorbe bien, el budín podría quedar seco o con grumos. Revuelve un poco después de 5 minutos para asegurarte de que todos los trozos de pan queden bien hidratados.
En otro bol, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla sea homogénea y ligeramente espumosa. Añade la esencia de vainilla y, si lo deseas, las pasas y la ralladura de limón o naranja. Estos ingredientes opcionales le aportan un sabor más profundo y aromático, haciendo que cada bocado sea más interesante y lleno de matices.
Agrega la mezcla de huevos al pan remojado y mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes. La consistencia debe ser uniforme y ligeramente líquida, lo que garantizará un budín cremoso al final.
Para el caramelo, coloca el azúcar y un poco de agua en una sartén a fuego medio. Cocina hasta que el azúcar se derrita y adquiera un color dorado intenso, cuidando que no se queme. Vierte el caramelo en el fondo del molde que utilizarás para cocinar el budín. El caramelo no solo aporta sabor, sino también un acabado brillante y delicioso que hará que el postre luzca espectacular.
Vierte la mezcla del budín sobre el caramelo en el molde y cúbrelo con papel aluminio. Coloca el molde dentro de una olla grande con agua caliente, asegurándote de que el agua llegue hasta la mitad del molde. Cocina a fuego medio-bajo durante 30-40 minutos, revisando de vez en cuando.
El baño maría permite que el budín se cocine de manera uniforme, evitando que se formen burbujas o que se queme. Durante la cocción, el aroma dulce a leche, huevo y vainilla llenará la cocina, creando una experiencia sensorial que anticipa el delicioso resultado final.