👉👉 Puede que ya lo estés haciendo… todos los días… sin darte cuenta. Hay frases que muchos papás dicen por costumbre, por desesperación, o porque así los educaron a ellos… pero que pueden estar afectando directamente el cerebro de sus hijos. No es exageración. Especialistas advierten que ciertas palabras, cuando se repiten en la infancia, activan en el cerebro del niño el mismo sistema de alerta que cuando siente miedo. Como si estuviera en peligro. Aunque esté en su propia casa.
Y lo más grave… es que esto no deja moretones. Pero sí deja huellas. Huellas en su autoestima. En su seguridad. En la forma en la que se va a hablar a sí mismo cuando crezca. Porque cuando a un niño le repiten ciertas cosas… su cerebro empieza a creerlas. Y hay papás que llevan años diciéndolas pensando que están educando bien.
Si tienes hijos pequeños… o conoces a alguien que los tenga… comparte esto. Porque muchas veces el daño no viene de un golpe. Viene de una frase que se repite todos los días. Estas son 7 frases que nunca deberías decirle a tu hijo (y qué decir en su lugar):