Una Delicia con Historia
Los crepes tienen su origen en Bretaña, Francia, durante la Edad Media. Nacieron como un plato humilde elaborado con trigo sarraceno, pero con el tiempo conquistaron Europa y se transformaron en una preparación versátil. Hoy, los disfrutamos tanto en versiones dulces como saladas. Entre las más clásicas y queridas destaca la combinación de queso y jamón: simple, reconfortante y perfecta para compartir en familia.