Buñuelos de Calabaza: El Dulce Tradicional que Abraza el Alma

Hay recetas que saben a hogar, a tardes tranquilas y a momentos compartidos alrededor de una mesa. Los buñuelos de calabaza forman parte de ese recetario entrañable que se transmite de generación en generación, conquistando paladares con su textura esponjosa, su interior tierno y su inconfundible aroma a azúcar y canela. Son sencillos, humildes y, al mismo tiempo, absolutamente irresistibles.

Perfectos para acompañar una bebida caliente en los días frescos, para una merienda especial o como postre improvisado, estos buñuelos son una demostración de que la repostería tradicional no necesita complicaciones para brillar. Con ingredientes básicos y un proceso accesible, el resultado es un dulce que siempre despierta sonrisas.

📋 Información general de la receta
Porciones: 4 personas
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Categoría: Panes y bollos
Nivel de dificultad: Fácil
🧺 Ingredientes necesarios
Para preparar unos buñuelos de calabaza caseros, suaves y bien esponjosos, necesitarás:

200 g de puré de calabaza
40–50 ml de agua (preferiblemente del agua de cocción de la calabaza)
200 g de harina de trigo
8 g de levadura química
1 huevo tamaño L
50 g de azúcar
Aceite abundante para freír
Unas gotas de aroma de vainilla (opcional)
También puedes usar ralladura de limón o naranja
Azúcar y canela para rebozar
Estos ingredientes, aunque simples, se combinan de manera perfecta para crear un bocado delicado, aromático y lleno de sabor.

🎃 El ingrediente estrella: la calabaza
La calabaza no solo aporta un sabor suave y ligeramente dulce, sino también humedad y color a la masa. Gracias a ella, los buñuelos quedan tiernos por dentro y mantienen su esponjosidad durante más tiempo. Además, es un ingrediente muy versátil que se adapta tanto a recetas dulces como saladas.

Para esta receta es fundamental que la calabaza esté bien cocida y, sobre todo, bien escurrida. El exceso de agua puede afectar la textura final de la masa, haciendo que quede demasiado líquida.

Puedes cocinar la calabaza de varias formas:

Hervida: en trozos pequeños hasta que esté blanda
Asada: aporta un sabor más intenso
Al microondas: rápida y práctica
Una vez cocida, tritúrala con un tenedor o aplástala hasta obtener un puré homogéneo.

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