Los triglicéridos contenidos en el aceite de ricino favorecen a la limpieza de la piel, los residuos de los poros y elimina la suciedad. Dado que el aceite de ricino no es comedogénico, el riesgo de que obstruya aún más los poros y provoque problemas cutáneos no deseados es mínimo.
USAR ACEITE DE RICINO COMO ANTIHONGOS: beneficios del aceite de ricino para la salud
También se ha demostrado que el aceite de ricino tiene propiedades antifúngicas y puede ser especialmente beneficioso para la salud dental. La Candida albicans es un tipo de hongo que causa infecciones del conducto radicular, crecimiento excesivo de placa e infecciones de las encías.
El aceite de ricino es muy eficaz contra este tipo de hongo. Puedes probar el método de enjuague bucal con aceite y enjuagarte los dientes con una cucharada de aceite durante unos 20 minutos. Después, escupe, enjuágate y cepíllate bien.
USAR ACEITE DE RICINO COMO ANTIINFLAMATORIO: beneficios del aceite de ricino para la salud
El ácido ricinoleico presente en el aceite de ricino no solo actúa como humectante, sino que también posee propiedades antiinflamatorias. La aplicación tópica de aceite de ricino puede aliviar el dolor y aliviar la inflamación y la hinchazón. Gracias a dichas cualidades, este aceite puede emplearse para tratar y aliviar los síntomas de la psoriasis, como la piel irritada y seca.
USAR ACEITE DE RICINO COMO TRATAMIENTO ANTI-ACNÉ
Aunque el aceite de ricino es rico en ácidos grasos, sigue siendo muy beneficioso para el tratamiento del acné. La inflamación de la piel es un factor importante en el desencadenamiento del acné, así como en la propagación de bacterias. Dado que el aceite de ricino es antiinflamatorio y antibacteriano, similar al aceite de jojoba, puede marcar una gran diferencia en esta afección cutánea. Se ha demostrado que, aplicado tópicamente, ayuda a controlar la propagación y el crecimiento de las bacterias que causan el acné, a la vez que calma la piel inflamada.