Las lágrimas o la transpiración pueden desencadenar la alergia (7/10)
Flávia precisó que puede beber agua sin que eso le provoque enrojecimiento. Sin embargo, cuando su piel se moja, la historia es distinta. «Cuando lloro o sudo en el gimnasio, las zonas de mi cuerpo que están mojadas se ponen rojas y se llenan de pequeños granitos, además de ser muy irritantes y punzantes», confesó.
Los medicamentos antialérgicos no funcionan en su caso (8/10)
Aunque la joven probó varios medicamentos antialérgicos, ninguno tuvo un efecto positivo en ella. Flávia tuvo que cambiar algunos hábitos, algo que sigue haciendo hasta hoy. Una decisión que asume plenamente.