Si sientes una masa pulsátil y dolorosa en tu abdomen, ten mucho cuidado
Si alguna vez percibes un bulto pulsátil, profundo y doloroso en el abdomen, no lo normalices ni lo pospongas. En algunos casos, ese latido no es digestivo ni muscular: puede ser la señal de un aneurisma de aorta abdominal.
La aorta es la arteria más grande del cuerpo. Transporta el líquido preciado hemático desde el corazón hacia los órganos abdominales y las piernas. Con el paso del tiempo, y bajo ciertas condiciones, su pared puede debilitarse y dilatarse progresivamente. Cuando esto ocurre, se forma un aneurisma: una expansión anormal que crece en silencio y que puede permanecer asintomática durante años.
El verdadero peligro no es solo que exista, sino que se rompa.
La ruptura de un aneurisma de aorta abdominal provoca una hemorragia interna masiva que pone en riesgo la vida en cuestión de minutos.
Existen factores claramente asociados a su desarrollo, muchos de ellos prevenibles o tratables:
– Tabaquismo, el principal factor de riesgo.
– Hipertensión arterial mal controlada.
– Colesterol elevado y aterosclerosis.
– Edad avanzada y antecedentes familiares.