
La hoja de salvia (Salvia officinalis) es una planta medicinal con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, digestivas y cognitivas. Se usa principalmente en infusiones, baños o como condimento en la cocina.
— Propiedades principales de la salvia
– Antioxidante y antiinflamatoria: protege las células del daño oxidativo y ayuda a reducir inflamaciones.
– Digestiva: favorece la secreción biliar, alivia indigestión, gases y cólicos.
– Hipoglucemiante: puede contribuir al control de la glucosa en personas con diabetes.
– Cognitiva: estudios muestran que mejora la memoria y la atención, incluso en casos leves de Alzheimer.
– Antimicrobiana: combate bacterias y hongos, útil en enjuagues bucales contra la gingivitis.
– Hormonal: ayuda a aliviar síntomas de la menopausia como sofocos y sudoración.
— Formas de uso
– Infusión (té de salvia):
– Hervir 1 cucharadita de hojas secas en una taza de agua.
– Dejar reposar 5–10 minutos y beber hasta 2 veces al día.
– Uso culinario:
– Se emplea fresca o seca para sazonar carnes, sopas y salsas gracias a su aroma intenso.
– Baños o cataplasmas:
– Se pueden preparar baños con hojas para aliviar dolores musculares o cataplasmas sobre heridas leves.
– Enjuague bucal:
– Infusión concentrada para enjuagues que ayudan a la salud de encías y garganta.
— Precauciones y contraindicaciones
– No exceder el consumo: en dosis altas puede ser tóxica por la presencia de tuyona.
– Evitar en embarazo y lactancia: puede estimular contracciones uterinas.
– Consultar al médico: especialmente si se toman medicamentos para la diabetes, hipertensión o anticoagulantes.