Estos casos evidenciaron uno de los riesgos más peligrosos de los eventos invernales extremos: los colapsos y desprendimientos desde las azoteas. La acumulación excesiva aumenta el peso sobre las estructuras y convierte los tejados en una amenaza constante para quienes transitan o realizan tareas de limpieza. Las autoridades señalaron que, de haberse retirado la nieve a tiempo, las muertes podrían haberse evitado.
Clima extremo y colapso de la vida urbana
Más allá de las víctimas, el impacto de las nevadas históricas en Kamchatka se reflejó en la parálisis casi total de la ciudad. El transporte público sufrió suspensiones, los accesos a viviendas quedaron bloqueados y el abastecimiento de productos básicos comenzó a verse afectado en algunos barrios. Las autoridades reconocieron que la cantidad de nieve hacía imposible una limpieza rápida, incluso con el despliegue de equipos de emergencia y fuerzas de seguridad.