¿El problema? Las sábanas blancas se manchan con facilidad. Una miga o una gota de salsa bastan para arruinar el aspecto impecable de la habitación.
El pie de cama suele estar hecho de una tela más gruesa, oscura y resistente. Sirve de protección. Puedes colocar una bandeja o sentarte sobre él sin riesgo de dañar la ropa de cama principal.
Para las familias con niños, también resulta muy práctico: en caso de un tentempié improvisado o un pequeño accidente, la limpieza es más sencilla y rápida.
Al llegar a una habitación de hotel, muchos colocan instintivamente su maleta sobre la cama.
Maleta de mano, bolso, mochila, portátil… Estos objetos se han dejado en el suelo, en el transporte público o en las estaciones de tren. Colocarlos directamente sobre sábanas limpias no es lo ideal.
De esta forma, la alfombra de cama crea una zona de separación. Puedes colocar tus pertenencias allí temporalmente sin ensuciar la zona de descanso.