Factores psicológicos detrás del cruce de piernas
Además de su connotación cultural, el acto de cruzar las piernas puede estar enraizado en factores psicológicos y emocionales. Psicólogos han destacado que el cruce de piernas puede ser un mecanismo de defensa, donde la persona se siente más en control o protegida. Este gesto puede ofrecer una sensación de seguridad y reducir la ansiedad en situaciones sociales.
Por otro lado, algunas investigaciones sugieren que cruzar las piernas puede estar relacionado con la confianza que emite una persona. A menudo, cuando una mujer se siente segura en una situación, puede adoptar posturas más abiertas y relajadas. Sin embargo, cuando siente inseguridad o incomodidad, es más probable que opere sobre una postura cerrada, como cruzar las piernas.
