Recuperar el poder sobre su cuerpo

Con el paso del tiempo, Lauren aprende a amar su nueva imagen. Inspirada por la moda, personaliza sus prótesis y las transforma en verdaderas obras de arte: doradas, estilizadas, poderosas. Corre, practica deporte y vuelve a posar. Incluso se convierte en imagen de una marca de lencería inclusiva, demostrando que la feminidad no se basa en un ideal físico, sino en una fuerza interior asumida.
Hoy afirma: «No hay nada que no pueda hacer». Y, con sus dos prótesis, demuestra cada día que puede lograrlo todo.