Los expertos recomiendan limitar el uso de Crocs a momentos específicos, como:
Paseos cortos en casa.
Actividades en la playa o piscina.
Situaciones que requieren calzado ligero y de fácil limpieza.
No deben considerarse un sustituto del calzado ortopédico o de uso prolongado.
Alternativas más saludables

Si buscas comodidad sin comprometer la salud de tus pies, opta por:
Zapatos con soporte de arco que distribuye bien el peso.
Sandalias ergonómicas con ajuste perfecto.
Zapatillas deportivas ligeras diseñadas para proporcionar amortiguación y estabilidad.
Conclusión
Aunque los Crocs ofrecen comodidad inmediata, no se recomiendan para uso diario. Su falta de soporte y estabilidad puede provocar problemas de pies y postura a largo plazo. Usarlos con moderación y optar por alternativas más saludables es la mejor manera de mantener la salud de los pies sin sacrificar la practicidad.