Protege su hígado de daños
El té de romero tiene compuestos bioactivos que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. El carnosol es uno de esos compuestos que protege a las células del hígado del estrés químico y de la inflamación. El té de romero inhibe la formación de peróxidos nocivos en el hígado y preserva la integridad estructural de los hepatocitos.
Tiene propiedades antienvejecimiento
Debido a la presencia de poderosos antioxidantes y fitoquímicos antimicrobianos, el té de romero es un salvador de la piel. Beberlo o aplicarlo puede curar infecciones bacterianas o micóticas, lesiones, acné y ampollas. Los antioxidantes como el ácido rosmarínico eliminan los radicales libres que causan arrugas, líneas finas y pigmentación. El té de romero también tensa la piel flácida para que luzca más joven, fresca y radiante.
Es un excelente aditivo antidiabético
La medicina tradicional utilizaba las hojas de romero para tratar la hipoglucemia (niveles deficientes de glucosa en la sangre). Contiene camfeno, borneol, luteolina, hesperidina y carnosol que inhiben la peroxidación lipídica y desencadenan la producción de enzimas antioxidantes. Estos fitoquímicos son potentes antidiabéticos y también pueden controlar la dependencia de la insulina en personas diabéticas.
Promueve el crecimiento del cabello