Instrucciones :
Comience precalentando el horno a la temperatura deseada y preparando una bandeja para hornear con papel pergamino.
papel o una capa ligera de aceite Este paso asegura que las papas se horneen de manera uniforme y no se peguen a la superficie.
Lave y seque bien las papas. Dejarles la piel les da más textura y sabor, pero puede pelarlas si lo prefiere.
Corte las patatas en rodajas finas, de aproximadamente un cuarto de pulgada de grosor, para asegurarse de que se horneen hasta que queden crujientes.
Coloque las rodajas de papa en la bandeja para hornear en una sola capa, asegurándose de que no se superpongan. Si se superponen, podrían quedar crujientes y la cocción será desigual.
Unte cada rebanada generosamente con aceite de oliva o mantequilla derretida para lograr un exterior dorado y crujiente. Voltee las rebanadas y pinte el otro lado para una cobertura uniforme.
Espolvorea las rodajas con sal, pimienta negra y los condimentos que prefieras. El ajo en polvo, el pimentón y las hierbas frescas son una maravilla, aportando intensidad y aroma al plato.
Coloque la bandeja para hornear en el horno y deje que las papas se horneen, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo para asegurar que ambos lados se cocinen uniformemente. Este paso es crucial para lograr una textura uniforme.