Pan Plano Turco Casero

Preparación
Etapa 1: Comience activando la levadura, paso crucial para garantizar que el pan suba correctamente. En un tazón mediano, combine las 2 cucharaditas de levadura seca con las 2 cucharaditas de azúcar. El azúcar alimentará la levadura y acelerará su activación. Añada los 2/3 de taza de agua tibia; es fundamental que el agua esté tibia, aproximadamente 40-43°C, lo suficientemente caliente como para activar la levadura pero no tanto como para matarla. Agregue también los 2/3 de taza de  leche tibia a la misma temperatura.

Etapa 2: Revuelva suavemente la mezcla de levadura con una cuchara hasta que el azúcar se disuelva completamente y la levadura esté bien distribuida en el líquido. Cubra el tazón con un paño limpio o film transparente y déjelo reposar en un lugar tibio durante exactamente 10 minutos. Durante este tiempo, la levadura comenzará a activarse y fermentar, produciendo burbujas y espuma visible en la superficie. Esta espuma es la señal de que la levadura está viva y activa.

Etapa 3: Mientras la levadura reposa, prepare el recipiente para la masa. En un tazón grande amplio, tamice los 500 gramos de harina. Tamizar es importante porque elimina grumos y airea la harina, resultando en un pan más ligero. Añada la cucharadita de sal a la harina tamizada y mezcle con una cuchara para distribuir la sal uniformemente. La sal no debe entrar en contacto directo con la levadura al principio porque puede inhibir su activación.

Etapa 4: Una vez que la mezcla de levadura esté espumosa y activa, viértala sobre la harina con sal en el tazón grande. Usando una cuchara de madera o espátula, comience a mezclar desde el centro hacia afuera, incorporando gradualmente la harina al líquido. Continúe mezclando hasta que comience a formarse una masa desigual y todos los ingredientes secos estén humedecidos.

Etapa 5: Añada la cucharada de aceite de oliva a la masa. Este es el momento de comenzar a amasar con las manos. Pase la masa a una superficie ligeramente enharinada o amase directamente en el tazón. Amase la masa durante aproximadamente 2 minutos, presionando con las palmas de las manos, doblando y girando repetidamente. La masa debe volverse suave, elástica y ligeramente pegajosa al tacto. Si está demasiado pegajosa, añada un poco más de harina; si está muy seca, agregue unas gotas de agua.

Etapa 6: Forme una bola con la masa y colóquela en un tazón limpio ligeramente engrasado. Cubra el tazón con un paño de cocina limpio y húmedo o con film transparente. Coloque el tazón en un lugar cálido y sin corrientes de aire, como dentro del horno apagado con la luz encendida o cerca de una ventana soleada. Deje reposar la masa durante 1 hora completa o hasta que haya duplicado su tamaño. Este tiempo de reposo permite que la levadura fermente y desarrolle sabor mientras la masa se vuelve aireada.

Etapa 7: Una vez que la masa haya duplicado su volumen, espolvoree generosamente una superficie de trabajo limpia con harina. Voltee la masa sobre la superficie enharinada y presione suavemente con los puños para desgasificarla, eliminando el aire acumulado durante la fermentación. Divida la masa en 6 porciones iguales usando un cuchillo o cortador de masa. Forme una bola suave con cada porción enrollándola entre sus palmas.

Etapa 8: Coloque las 6 bolas de masa en la superficie enharinada y cúbralas con un paño limpio para evitar que se sequen mientras trabaja. Este paso es importante porque la masa expuesta al aire desarrolla una costra seca que dificulta el estirado posterior.

Etapa 9: Tome una bola de masa y, usando un rodillo, estírela desde el centro hacia afuera en todas direcciones, girando ocasionalmente para mantener una forma circular. Continúe estirando hasta formar un círculo de aproximadamente 18 centímetros de diámetro y unos 5 milímetros de grosor. El pan no debe ser ni muy grueso ni extremadamente delgado; el grosor medio permite que suba ligeramente y desarrolle esas características burbujas al cocinarse.

Etapa 10: Caliente una sartén grande de fondo grueso, preferiblemente de hierro fundido, a fuego medio. La sartén debe estar completamente seca, sin aceite ni mantequilla. Para probar si está a la temperatura correcta, espolvoree unas gotas de agua; deben chisporrotear y evaporarse inmediatamente.

Etapa 11: Coloque cuidadosamente uno de los círculos de masa estirados en la sartén caliente. No mueva ni toque el pan durante los primeros minutos. Cocine durante aproximadamente 3 minutos o hasta que comience a verse seco por los bordes y aparezcan burbujas características en la superficie. Estas burbujas son deseables y dan al pan su textura distintiva.

Etapa 12: Voltee el pan usando una espátula grande o pinzas y cocine el otro lado durante 2-3 minutos adicionales hasta que aparezcan manchas doradas y café. El pan debe inflarse ligeramente durante la cocción, señal de que está cocinándose correctamente. Mientras este pan se cocina, estire el siguiente círculo de masa para mantener un flujo de trabajo eficiente.

Etapa 13: Una vez cocido, retire el pan de la sartén y cúbralo inmediatamente con un paño de cocina limpio. Este paso es crucial para mantener el pan suave y flexible; el vapor atrapado bajo el paño evita que el pan se endurezca. Repita el proceso con las 5 bolas de masa restantes, apilando los panes cocidos bajo el mismo paño.

Etapa 14: Mientras los panes aún están tibios, pincele generosamente cada uno con aceite de oliva. Espolvoree perejil fresco finamente picado y pimiento rojo al gusto sobre la superficie aceitada. El calor del pan ayudará a que los aromas de las hierbas y especias se liberen, creando un aroma irresistible.

Variantes
Con  ajo y hierbas: Mezcle 2 dientes de ajo picados finamente con el aceite de oliva usado para pincelar, y añada orégano seco o tomillo para crear una versión aromática similar al pan de ajo.

Versión integral: Sustituya hasta la mitad de la harina blanca por harina integral para un pan más nutritivo con sabor a nuez. Puede necesitar añadir un poco más de líquido para compensar.

Con semillas: Espolvoree semillas de sésamo, nigella o comino sobre los panes justo después de pincelarlos con aceite para añadir textura crujiente y sabor adicional.

Rellenos: Antes de doblar, añada queso feta desmenuzado, espinacas salteadas o carne molida especiada en el centro del círculo de masa, doble y selle los bordes para crear panes rellenos.

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