Pequeños consejos que debes saber
Para una mejor experiencia, elija romero de alta calidad, ya sea de su propio huerto o comprado a granel en un herbolario. Evite dejarlo encendido sin supervisión y asegúrese de que el humo sea ligero y agradable. Si es sensible a los olores fuertes, comience con un tiempo de combustión muy corto.
Este ritual encaja a la perfección con una rutina de bienestar más amplia: una infusión caliente, música suave, unos estiramientos… y listo. A veces, bastan diez minutos y unas ramitas de romero para transformar el ambiente de tu hogar y disfrutar de los beneficios del romero quemado en un momento de calma profundamente reconfortante.