Por eso, es tan importante cocinarla completamente, sin dejar partes rosadas en el centro, y evitar consumirla cruda o semicruda, como en algunas recetas.

Qué puedes hacer tú para evitarlo?
La mejor forma de asegurarte de lo que comes es moler tu propia carne en casa. Si tienes un molino de carne o una procesadora de alimentos, puedes comprar un corte que te inspire confianza, como la falda, el lomo o el aguayón, y molerlo tú mismo. Así sabes exactamente qué estás comiendo, sin sorpresas.Carne y marisco
Otra opción es acudir a una carnicería de confianza y pedir que te muelan el corte en el momento. Puede costar un poco más, pero a cambio tendrás un producto mucho más fresco, sabroso y seguro.
