
En un bol grande, mezcla la harina con la sal y el azúcar.
Disuelve la levadura en el agua tibia y deja reposar 5 minutos.
Añade el agua con levadura y el aceite a la harina, mezcla y amasa hasta obtener una masa suave y elástica (aprox. 8–10 minutos).
Forma una bola, cúbrela con un paño limpio y deja reposar 1 hora, hasta que duplique su tamaño.
2. Formar las mini pizzas:
Precalienta el horno a 200 °C (390 °F).
Desgasifica la masa y divídela en 8–10 porciones.
Estira cada porción en círculos pequeños de unos 10–12 cm de diámetro.
Coloca las bases sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal.
3. Montar y hornear:
Unta cada base con salsa de tomate.
Espolvorea con queso mozzarella.
Agrega los toppings al gusto.
Hornea durante 12–15 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el queso derretido y burbujeante.
Consejos de Servicio y Conservación