
Lava bien las naranjas y retira cualquier mancha o imperfección de la piel.
Pela las naranjas, retirando la parte blanca en exceso para evitar amargor.
Corta la pulpa en trozos pequeños y reserva.
2. Mezclar con azúcar y limón:
Coloca la pulpa de naranja en una cacerola junto con el azúcar y el zumo de limón.
Mezcla bien y deja reposar unos 10–15 minutos para que el azúcar comience a extraer el jugo de la fruta.
3. Cocinar la mermelada:
Lleva la mezcla a fuego medio y cocina removiendo constantemente para evitar que se pegue.
Cocina hasta que la mezcla espese y adquiera la consistencia deseada (aproximadamente 30–40 minutos).
4. Envasar:
Mientras aún esté caliente, vierte la mermelada en frascos de vidrio esterilizados.
Cierra los frascos y deja enfriar a temperatura ambiente antes de guardar en el refrigerador.
Consejos de Uso y Conservación